Economía
El FMI mantiene el PIB de España en el 2,1% para 2026 y sitúa al país como puntal del euro frente a la caída de Alemania y Francia
El FMI confirma en su WEO de julio de 2026 el 2,1% para España y recorta la eurozona al 0,9%. Alemania 0,7%, Francia 0,6%, Italia 0,5%.
El Fondo Monetario Internacional ha confirmado en la actualización de julio del World Economic Outlook su previsión de crecimiento para la economía española: el PIB avanzará un 2,1% en 2026 y un 1,8% en 2027, las mismas cifras que el organismo ya defendió en abril. Con la eurozona recortada al 0,9% para este año, España seguirá creciendo más del doble que la media de los diecinueve socios del euro y volverá a ser, un año más, la economía grande que más aporta al crecimiento del bloque.
España resiste mientras el eje francoalemán se desinfla
El contraste con las principales economías continentales es el dato más elocuente del informe. Para 2026 el Fondo sitúa a Alemania en el 0,7%, una décima menos que en abril; a Francia en el 0,6%, tres décimas por debajo; y a Italia en el 0,5%, sin cambios. Para 2027 Alemania se recuperaría hasta el 1%, Francia al 0,9% e Italia se quedaría anclada en el 0,5%. En ese cuadro, los 2,1 puntos españoles multiplican por más de tres el crecimiento alemán y por casi cuatro el italiano.
El propio Fondo atribuye la revisión a la baja del área a los efectos de la guerra en Oriente Medio, compensados solo en parte por la aceleración de la demanda global de tecnología. La inflación mundial se proyecta en el 4,7% en 2026 y en el 3,9% en 2027, con la advertencia de que la desinflación arrancada a comienzos de 2024 se ha frenado.
La resiliencia española se apoya en energía y primer trimestre
El organismo justifica que España se libre del recorte por dos motivos concretos. El primero, un arranque de año mejor de lo esperado, con un primer trimestre por encima de las estimaciones previas. El segundo, la alta proporción de generación renovable en el mix eléctrico, que ha amortiguado la subida de los precios energéticos ligada al conflicto de Oriente Medio, junto con las medidas públicas de apoyo al consumo eléctrico e industrial.
El escenario del FMI recoge datos cerrados a 10 de junio, por lo que no incorpora la caída posterior del precio del petróleo, un elemento que otras instituciones han empezado a descontar en previsiones más recientes.
La brecha con la Comisión, la OCDE y el propio Gobierno se abre
La foto del 2,1% deja al FMI en el extremo más prudente del consenso oficial. La OCDE proyectó en junio un 2,2% para 2026, la Comisión Europea situó en mayo su estimación en el 2,4%, y el Gobierno español ha elevado en su última actualización el cuadro macro hasta el 2,6%. La distancia entre el 2,1% del Fondo y el 2,6% del Ejecutivo se explica, según el propio organismo, por la ausencia en su modelo del abaratamiento reciente del crudo y por el mayor peso que asigna al enfriamiento del comercio global.
Un desenlace del 2,8% del año anterior con menos tracción
El 2,1% de 2026 supone una desaceleración de siete décimas frente al 2,8% con el que se cerraría 2025 y confirma que el ciclo alcista español entra en una fase de moderación. Aun así, la comparación con las economías avanzadas —que en conjunto crecerían un 1,7% este año— y con la propia eurozona mantiene a España como la referencia positiva del bloque, en un contexto en el que Alemania, Francia e Italia acumulan revisiones a la baja trimestre tras trimestre.
La próxima cita relevante llegará en octubre, con el World Economic Outlook completo, en el que el Fondo revisará también variables de empleo, cuenta corriente y déficit público y en el que se sabrá si el efecto de la caída del petróleo desde junio empuja al alza la cifra de 2026 o si, por el contrario, el enfriamiento europeo termina por arrastrar también a la economía española.