Educación

España baja a 30 universidades en el ranking de Shanghái tras ocho salidas y dos entradas

El ARWU 2026 deja 30 universidades españolas entre las 1.000 mejores, seis menos que en 2025. Salen ocho instituciones, entran dos y Barcelona sigue como única en el top 200.

Lucía Bermejo ·
España baja a 30 universidades en el ranking de Shanghái tras ocho salidas y dos entradas

El sistema universitario español pierde peso en la clasificación internacional más consolidada. La edición de 2026 del Academic Ranking of World Universities (ARWU), conocido como ranking de Shanghái, sitúa a 30 centros españoles dentro de las mil primeras posiciones del mundo, seis menos que hace un año. En la tabla por países, España ocupa el puesto 23.

Ocho universidades salen del listado y solo dos se incorporan

Ese saldo neto de seis instituciones esconde un movimiento bastante más amplio. Por el lado de las bajas causan salida ocho centros: Lleida, Jaén, Córdoba, Cádiz, Cantabria, Baleares, Las Palmas de Gran Canaria y la Carlos III de Madrid. Por el de las altas solo hay dos, la Universidad Rey Juan Carlos y la de Valladolid, que recupera un sitio perdido en la convocatoria anterior.

El caso balear ilustra la magnitud de algunas caídas. La Universitat de les Illes Balears aparecía el año pasado en la franja 801-900 y en esta edición no figura ya en ningún tramo del listado.

Barcelona es la única española entre las 200 primeras del mundo

En la zona alta, la Universidad de Barcelona repite como mejor institución española y sigue siendo la única que alcanza el top 200, dentro de la franja 151-200. Por detrás aparecen, empatadas en el escalón 201-300, la Autònoma de Barcelona y la Complutense.

Cuatro universidades comparten la horquilla 301-400: Autónoma de Madrid, Granada, País Vasco y Valencia. Un peldaño por debajo, entre los puestos 401 y 500, se sitúan la Politécnica de Valencia, Pompeu Fabra, Navarra, Sevilla y Zaragoza. El resto del bloque español se distribuye entre las franjas 501-600, 701-800, 801-900 y 901-1000.

El primer puesto mundial no se mueve: Harvard lo revalida por vigesimocuarto año seguido. Detrás se colocan Stanford y el MIT, y cierran la decena de cabeza Cambridge, Berkeley, Princeton, Oxford, Columbia, Chicago y Caltech.

China alcanza 257 instituciones y supera a Estados Unidos en número de centros

El retroceso español coincide con una recomposición del mapa global. El bloque chino —que en este recuento agrupa a China continental junto con Hong Kong, Taiwán y Macao— ha incorporado catorce centros más que el año pasado y llega a 257 representantes en la tabla. Estados Unidos se queda en 187, de modo que China pasa a ser el país con más universidades clasificadas.

El sorpasso es cuantitativo, no cualitativo. Entre las veinte primeras plazas del planeta hay catorce universidades estadounidenses, una hegemonía que el empuje asiático todavía no discute. El avance chino se concentra, por tanto, en el volumen y en los tramos intermedios de la clasificación.

El sistema español pasa de 40 a 30 universidades en cinco años

Lo de 2026 no es un bache puntual. España llegó a colocar cuarenta universidades entre las mil primeras hace un lustro; el curso pasado eran 36 y ahora son 30. El desgaste viene de lejos y se ha acentuado en esta última entrega.

Conviene precisar qué mide exactamente la clasificación. El ARWU se publica cada año desde 2003, corre a cargo de la Shanghai Ranking Consultancy y parte del examen de más de 2.500 centros de enseñanza superior. Sus seis indicadores apuntan casi en exclusiva al rendimiento investigador: galardonados con el Nobel o la Medalla Fields entre los egresados, por un lado, y en la plantilla docente, por otro; investigadores con un alto volumen de citas; artículos publicados en Nature y Science; producción científica recogida en las grandes bases de datos internacionales; y un sexto criterio que pondera todo lo anterior según el número de profesores. Situarse entre los mil primeros supone entrar en el 5% más alto del mundo, porque el punto de partida ronda las 20.000 instituciones de educación superior reconocidas.

En el informe que la Universidad de Valladolid difunde junto a sus propios resultados, los rectores de ese centro, de la Universitat de Barcelona y de la Universitat Autònoma de Barcelona defienden una lectura común: la financiación del sistema resulta escasa e irregular, y unos indicadores concebidos para separar a una élite muy reducida pierden capacidad de discriminar a partir del puesto 200. El matiz importa a la hora de interpretar las entradas y salidas del tramo final, donde una oscilación pequeña en producción científica basta para mover a una universidad dentro o fuera de la tabla.

Lucía Bermejo

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Lucía Bermejo

Lucía Bermejo sigue la transformación de la FP y las nuevas formas de aprender: empleabilidad, competencias digitales, microcredenciales, formación online y perfiles profesionales emergentes.

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