Economía
El Gobierno prorroga Almaraz hasta junio de 2030 y mantiene el cierre nuclear en 2035
La Orden TED/864/2026 renueva la autorización de Almaraz I y II hasta el 8 de junio de 2030. Suma 31 y 19 meses, sin contraprestación económica y sin tocar el calendario de 2035.
El Boletín Oficial del Estado publicó este viernes la Orden TED/864/2026, de 12 de agosto, con la que el departamento de Transición Ecológica renueva el permiso de explotación de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres. La norma alarga la vigencia de ese permiso para las Unidades I y II hasta el 8 de junio de 2030, el mismo horizonte que cubre la Revisión Periódica de Seguridad en vigor. La decisión cierra un expediente abierto en octubre de 2025, cuando la sociedad que opera la planta pidió modificar ambos títulos habilitantes, y llega después del informe preceptivo del regulador.
La unidad I suma 31 meses y la II, diecinueve
El calendario anterior fijaba el apagado escalonado de la planta a partir de noviembre de 2027 para el primer reactor y de octubre de 2028 para el segundo. Con la nueva fecha común, la explotación se alarga en torno a 31 meses en la Unidad I y a 19 meses en la Unidad II. El texto argumenta que ese añadido equivale a una fracción pequeña de la vida útil media que tiene por delante el conjunto del parque español y que apenas mueve los objetivos de política energética fijados.
Almaraz es propiedad de tres eléctricas cotizadas: Iberdrola, con cerca del 53% del capital; Endesa, con el 36%; y Naturgy, con algo más del 11%. Las tres venían reclamando desde el otoño pasado una extensión que ahora obtienen por una vía acotada, sin que se abra un proceso general de revisión para el resto de instalaciones.
La orden se apoya en la volatilidad del gas y en el bloqueo de Ormuz
La motivación que recoge el texto es de contexto energético internacional. El departamento sostiene que la crisis en Oriente Medio ha provocado una disrupción global que ha añadido volatilidad significativa al precio de los combustibles fósiles, con el gas natural en primer plano, y que el deterioro de las instalaciones de extracción y de los canales de salida de esos combustibles prolonga la incertidumbre a los próximos años. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz ha disparado la referencia gasista europea, con el Brent en el entorno de los 87 dólares por barril tras subir un 4% en la semana.
Sobre esa base, la norma defiende que mantener la planta operativa hasta 2030 amortigua la exposición de los consumidores a picos de precio no anticipados. Los cálculos de la resolución concluyen que el efecto sobre el despliegue renovable será acotado y poco significativo, y que la medida rebaja la dependencia del gas en la generación eléctrica.
El regulador exigió dotación mínima de seguridad entre 2028 y 2030
El Consejo de Seguridad Nuclear emitió su informe favorable el 16 de julio, y a partir de ahí el ministerio disponía de dos meses para resolver. El organismo concluyó que la instalación conserva un nivel de seguridad adecuado y margen bastante para almacenar el combustible ya irradiado durante todo el periodo solicitado, pero condicionó su aval al mantenimiento de los límites y condiciones vigentes, a la actualización de la documentación oficial de explotación y a asegurar unos efectivos mínimos asignados a tareas de seguridad en el tramo comprendido entre 2028 y 2030. La autorización queda sujeta al cumplimiento estricto de esas instrucciones.
Tres condiciones previas y ninguna contraprestación a las propietarias
El ministerio insiste en que la extensión es acotada y limitada, y en que se otorga solo tras verificar las tres condiciones que venía exigiendo: que fuera segura para las personas, que no comprometiera la seguridad de suministro y que no supusiera coste alguno para los ciudadanos. Ese último punto es el relevante en términos de cuenta de resultados: no hay rebaja fiscal ni contraprestación económica para las eléctricas a cambio de seguir operando. El texto precisa además que la prórroga no releva de las actuaciones ya en marcha para reforzar la seguridad del suministro.
El protocolo con Enresa mantiene 2035 como fecha de cese del parque
El acuerdo firmado en 2019 entre las propietarias del parque nuclear y la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos preveía un cierre ordenado escalonado hasta 2035, y Almaraz encabezaba esa secuencia con el hito de 2027 que ahora se desplaza. El resto de fechas permanece intacto, igual que el horizonte de cese definitivo del conjunto. Para la planificación industrial, el efecto práctico es un colchón de dos años y medio de capacidad firme adicional con los precios del gas tensionados: la decisión no reabre el calendario, pero fija un precedente sobre en qué condiciones se acepta mover un hito de cierre cuando cambia el contexto internacional de precios.