Educación
La UE aprueba conclusiones sobre IA en el aula y eleva un 50% el presupuesto Erasmus+ 2028-2034
El Consejo de Ministros de Educación adopta el marco de competencias para el profesorado en la era de la inteligencia artificial. El nuevo Erasmus+ integra el Cuerpo Europeo de Solidaridad y crece en torno al 50% sobre el marco financiero actual.
El Consejo de Ministros de Educación, Juventud, Cultura y Deporte de la Unión Europea ha adoptado conclusiones formales sobre el papel del profesorado en la era de la inteligencia artificial. El texto, votado en Bruselas, fija un marco común de competencias que cada Estado miembro deberá traducir a sus propios planes de formación docente. La voluntad política es alinear los sistemas educativos antes de que la velocidad de adopción de IA en el aula amplíe las diferencias entre países.
El marco no impone instrumentos concretos —la educación sigue siendo competencia nacional, como recuerda cualquier texto comunitario sobre la materia—, pero sí establece un lenguaje compartido sobre qué se espera del profesorado: comprensión técnica básica, criterio pedagógico para integrar la herramienta y capacidad de evaluar producciones del alumnado generadas con apoyo de IA. La UNESCO ya había publicado un marco análogo a finales de 2024; el documento europeo lo adapta al contexto regulatorio del Reglamento de IA.
Qué dice exactamente el texto
Las conclusiones se articulan en torno a tres ejes. Formación inicial: las facultades de Educación deben incorporar contenidos obligatorios sobre IA generativa, sesgos algorítmicos, protección de datos del alumnado y diseño de actividades didácticas que aprovechen la herramienta sin sustituir el aprendizaje. Formación continua: los Estados miembros se comprometen a financiar itinerarios de actualización para el profesorado en activo, con calendario y métricas de cobertura. Marco de evaluación: se trabaja en una metodología común para medir el nivel de competencia digital del profesorado, asociada a los marcos europeos DigCompEdu y DigComp.
La pieza más concreta es el compromiso de incorporar la competencia en IA a las matrices europeas existentes. No nace un nuevo certificado paralelo, sino que las herramientas que ya están desplegadas se actualizan para incluir IA como dominio explícito. Esa decisión, técnica en apariencia, evita la proliferación de sellos y mantiene la coherencia con el resto del ecosistema formativo europeo.
Erasmus+ 2028-2034: un salto financiero
El mismo Consejo ha alcanzado un acuerdo parcial de negociación sobre el futuro del programa Erasmus+ para el periodo 2028-2034. El paquete contempla un incremento presupuestario próximo al 50% respecto al marco financiero actual y la integración del Cuerpo Europeo de Solidaridad, que hasta ahora operaba como programa autónomo.
La cifra exacta del nuevo Erasmus+ está pendiente de la negociación final del marco financiero plurianual de la Unión, pero la dirección política está fijada. La intención es duplicar el número de participantes anuales, ampliar la cobertura geográfica fuera de la UE —especialmente en el entorno del Mediterráneo y del Indo-Pacífico— y reforzar las modalidades dirigidas a Formación Profesional, una pata del programa que ha crecido en los últimos siete años pero sigue por debajo del peso de la rama universitaria.
La posición española
España ha defendido durante las negociaciones dos puntos. El primero, una estructura del programa que mantenga un peso significativo de los Estados miembros en su gobernanza, frente a la tendencia a centralizar más decisiones en la Comisión. El segundo, la incorporación de criterios de equidad geográfica para que las universidades de regiones con menor PIB per cápita reciban una atención específica, sin que la calidad académica del programa se vea afectada.
La posición no es nueva: España y otros países del sur europeo llevan dos ciclos presupuestarios reclamando ajustes que reflejen su capacidad efectiva de absorber recursos sin penalizar a sus instituciones por las desventajas estructurales del entorno económico. La negociación del marco final aún tiene varios meses por delante.
Lo que queda por aterrizar en España
Las conclusiones del Consejo obligan al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y al de Ciencia, Innovación y Universidades a traducir el marco europeo a planes concretos. Tres frentes están abiertos. La revisión de los planes de estudio de los grados en Magisterio y de los másteres de formación del profesorado de Secundaria, para incorporar la IA como dominio explícito. El despliegue de la oferta formativa continua a través de los institutos nacionales y autonómicos de formación del profesorado. Y la articulación con las iniciativas que ya están en marcha por la vía filantrópica —como la subvención reciente de Google.org—, para evitar duplicidades y garantizar cobertura universal.
La cuestión central es la financiación. El marco europeo fija ambición; el cumplimiento depende de la prioridad presupuestaria que cada Estado dedique a la formación docente. España viene de varios ciclos con esa partida estancada en términos reales.
Qué vigilar las próximas semanas
Tres referencias en el calendario. La publicación del texto íntegro de las conclusiones en el Diario Oficial de la UE, que precisará indicadores y plazos. La hoja de ruta que el Ministerio español presente para traducir el marco a planes operativos, prevista para el otoño. Y, en paralelo, el avance de la negociación del marco financiero plurianual, que determinará si el incremento del 50% de Erasmus+ se traduce en cifras finales o se diluye en sucesivas rebajas durante el trílogo presupuestario.