Educación

Andalucía regula el teletrabajo docente y recorta burocracia en los centros

Andalucía aprueba un decreto que regula el trabajo telemático del profesorado, resta dos horas lectivas a los mayores de 55 y simplifica los órganos de los centros.

Beatriz Quintero ·
Andalucía regula el teletrabajo docente y recorta burocracia en los centros

El profesorado andaluz podrá cumplir buena parte de su horario no lectivo sin pisar el centro. El Consejo de Gobierno aprobó el lunes el decreto para la mejora del funcionamiento del sistema educativo y de la gestión de la actividad docente. Son 97 páginas que regulan el trabajo telemático, aligeran la carga administrativa de los centros, restan dos horas de aula al profesorado a partir de los 55 años y convierten el cambio de centro en la corrección preferente frente al acoso. Afecta al día a día de institutos, colegios, escuelas oficiales de idiomas y conservatorios de la comunidad.

El horario no lectivo podrá cumplirse en remoto, salvo evaluaciones, guardias y atención a familias

La norma incorpora de forma estable algo que ya venía aplicándose el curso pasado mediante instrucciones: la programación, el seguimiento del alumnado, la tutoría electrónica, las reuniones de coordinación, la cumplimentación de documentos y determinadas tareas de formación podrán hacerse, con carácter general, fuera del colegio o del instituto. La jornada laboral no se toca y sigue siendo de 35 horas semanales.

Las excepciones están tasadas. Las sesiones de evaluación continuarán siendo presenciales, y lo mismo vale para recibir a las familias que lo soliciten en persona; en Secundaria, las guardias tampoco podrán hacerse a distancia. El decreto fija además la parte lectiva del horario regular: 23,5 horas semanales en Infantil y Primaria, ampliables de forma excepcional hasta 25 por necesidades organizativas, y un máximo ordinario de 18 horas en Secundaria, que puede llegar a 21 con una rebaja compensatoria del número de guardias.

Dos horas menos por semana de atención directa a partir de los 55 años

El profesorado que a 31 de agosto haya alcanzado ya los 55 años dispondrá de dos horas menos por semana de atención directa a los alumnos. No se trata de una reducción de jornada: ese tiempo se reasigna a funciones docentes que no implican estar delante de un grupo. La medida alcanza a Infantil y Primaria, a Secundaria y a las enseñanzas de régimen especial: conservatorios, escuelas oficiales de idiomas y escuelas de arte.

Buena parte del contenido procede del acuerdo que la Consejería de Educación cerró en julio de 2025 con CSIF, ANPE y UGT. Algunas medidas se estrenaron ya el curso pasado por la vía de instrucciones y ahora ascienden al rango de norma; otras, en especial las que exigen reorganizar órganos internos o desarrollos informáticos, se aplicarán de forma progresiva y no llegan a las aulas este septiembre.

Los colegios que no pasan de nueve unidades podrán prescindir del equipo técnico de coordinación pedagógica

La simplificación alcanza a la estructura interna. En los centros que no pasan de nueve unidades, el equipo técnico de coordinación pedagógica puede desaparecer como órgano propio y traspasar sus funciones al claustro; algo equivalente ocurre en los institutos de doce unidades o menos. En Secundaria, el departamento que agrupa formación, evaluación e innovación educativa deja de ser obligatorio, y decaen las áreas de competencias salvo en Formación Profesional.

Las direcciones ganan capacidad de decisión sobre asuntos que hasta ahora subían a las delegaciones territoriales: algunos traslados y bajas de matrícula en Música y Danza, ampliaciones de permanencia y anulaciones en las artísticas superiores, y la designación de las jefaturas de departamento. El decreto delimita también qué entra exactamente en la tutoría, de modo que no se solape con lo que ya hace el conjunto del profesorado, y las horas liberadas se destinan sobre todo a reforzar el seguimiento de los alumnos de Bachillerato.

El cambio de centro pasa a ser la corrección preferente en los casos de acoso

El apartado de convivencia es el que más atención ha concentrado. El cambio de centro ya figuraba entre las medidas disciplinarias del reglamento orgánico vigente desde 2010; lo nuevo es que ahora se establece con carácter general como corrección preferente para los casos de acoso en Secundaria. La norma llama acoso al maltrato reiterado, físico, verbal o psicológico, que uno o varios compañeros ejercen sobre un alumno durante un periodo determinado.

La sanción no puede imponerse de manera automática. Exige un procedimiento con instructor designado por la dirección, apertura de expediente, audiencia a los alumnos implicados, comunicación a sus representantes legales cuando son menores e información a la Inspección Educativa. La resolución tiene que apoyarse en hechos probados, admite alegaciones y corresponde aprobarla a la dirección del centro. El decreto agiliza además el aviso a la inspección cuando la agresión se dirige contra un docente o contra personal no docente. El endurecimiento llega después de que la Consejería constatara, en un caso de acoso ocurrido el pasado octubre en Sevilla que investiga la Fiscalía de Menores, que el centro implicado no había activado los protocolos.

Las evaluaciones extraordinarias de Idiomas, Música y Danza se adelantan a junio

La norma adelanta a junio las evaluaciones extraordinarias de Artes Plásticas, de Idiomas de Régimen Especial y de las enseñanzas profesionales de Música y Danza, que hasta ahora se celebraban en septiembre, con el objetivo declarado de igualar las condiciones en el acceso a la universidad. Y cambia la elección de los consejos escolares: impulsa el voto telemático, relaja las reglas de constitución de las mesas y suprime la obligatoriedad de convocar el claustro para elegir a los representantes del profesorado.

El efecto acumulado, para los centros, es menos documentación y más margen propio de organización; para los equipos directivos, más competencias y un modelo de rendición de cuentas más ligero. El punto abierto es la aplicación real: el propio calendario de la norma reconoce que los cambios estructurales y los que dependen de la digitalización de trámites se desplegarán a lo largo del curso, no en la primera semana de clase.