Economía

La firma de hipotecas sube un 10,8% en junio hasta 45.907 préstamos, su mejor dato desde 2010

El INE contabiliza 45.907 hipotecas sobre viviendas en junio, un 10,8% más interanual. El importe medio sube a 178.365 euros y el tipo medio baja al 2,96%.

Jordi Faz ·
La firma de hipotecas sube un 10,8% en junio hasta 45.907 préstamos, su mejor dato desde 2010

El mercado hipotecario español recuperó el pulso en junio. El Instituto Nacional de Estadística contabilizó 45.907 hipotecas constituidas sobre viviendas e inscritas en los registros de la propiedad, un 10,8% más que en el mismo mes de 2025 y la cifra más elevada para un mes de junio desde 2010. El dato deja aislado el retroceso del 0,1% de mayo, que había interrumpido una racha de veintidós meses consecutivos al alza.

El importe medio sube a 178.365 euros y el capital prestado crece un 17,5% en el semestre

El importe medio de las hipotecas sobre vivienda se situó en 178.365 euros, un 6% por encima del registrado un año antes. El capital total que la banca prestó para financiar la compra de vivienda alcanzó los 8.188,2 millones de euros en el mes.

En el acumulado del primer semestre, el número de préstamos avanza un 7%, por debajo del crecimiento del importe medio (9,8%) y del capital prestado (17,5%). La brecha entre las tres series describe un mercado en el que las operaciones aumentan menos que su tamaño: se firman algo más de hipotecas, pero sobre todo hipotecas más grandes.

El tipo medio cede al 2,96% y el fijo concentra el 61,7% de las nuevas operaciones

El tipo medio con el que arrancan los nuevos préstamos de vivienda bajó del 2,98% al 2,96%, su primera caída en tres meses. El indicador se mantiene por debajo del umbral del 3%, que perforó a la baja en febrero de 2025, aunque el registro de junio sigue siendo el tercero más alto de los últimos doce meses.

Por modalidad, el 61,7% de las hipotecas formalizadas en junio se firmó a tipo fijo y el 38,3% restante a tipo variable o mixto. El mercado descuenta una nueva subida de tipos del Banco Central Europeo, un movimiento que todavía no está incorporado a las condiciones de las operaciones inscritas en junio.

Canarias avanza un 31,4% y solo tres comunidades cierran en negativo

La subida fue prácticamente generalizada en todo el país. Los mayores incrementos interanuales se dieron en Canarias (31,4%), Castilla-La Mancha (23,2%) y Comunidad Valenciana (16,1%), seguidas de Andalucía (15,7%), Cataluña (14%) y Navarra (12,5%).

Por debajo de la media nacional quedaron País Vasco (9,7%), Extremadura (7,2%), Castilla y León (6,8%), Asturias (6,8%), Madrid (6,1%), Aragón (3,3%) y La Rioja (2,7%), mientras que Murcia repitió el volumen del año anterior. Solo Baleares (-10,4%), Cantabria (-9,1%) y Galicia (-7,3%) terminaron en negativo.

Parte del volumen corresponde a cambios de hipoteca, no a compras nuevas

La lectura del sector matiza la cifra. El director general de idealista/hipotecas, Juan Villén, califica de sorprendente el dinamismo del crédito frente a la ralentización de las compraventas de vivienda y lo atribuye a dos factores. El primero, un cambio en el perfil del comprador, con más peso de quien necesita financiación para acceder a una vivienda. El segundo, el aumento de las operaciones de cambio de hipoteca ante la subida de tipos: algunos bancos están cancelando préstamos anteriores y constituyendo otros nuevos, lo que infla la cifra total de operaciones.

Villén prevé que esa composición se mantenga en los próximos meses, con más contención en las hipotecas destinadas a compra y un volumen creciente de consumidores que renegocian su préstamo para protegerse del encarecimiento del dinero.

Los datos de junio no reflejan todavía el giro monetario

La directora de Estudios de Fotocasa, María Matos, introduce una advertencia metodológica: la estadística va por detrás del giro monetario. Una hipoteca inscrita en junio suele venir de una compra negociada y financiada dos meses antes como mínimo, así que el encarecimiento del dinero decidido después todavía no asoma en estas cifras y tardará en hacerlo.

Su pronóstico es de desaceleración gradual conforme el nuevo coste del crédito alcance a las operaciones que se firman, con precios de vivienda altos y poca oferta como telón de fondo. Tras una etapa de expansión intensa, Matos espera un mercado más templado: compradores que se lo piensan más y bancos que afinan a quién le prestan.