Economía

El IVA de la luz y el gas vuelve al 21% el 1 de junio: qué cambia en la factura y dónde queda el escudo

El Gobierno desactiva las rebajas fiscales sobre electricidad y gas tras la caída de precios de abril. El bono social, los carburantes y la bombona quedan blindados, pero el coste medio para el hogar sin protección sube de inmediato.

Marina Llorente ·
El IVA de la luz y el gas vuelve al 21% el 1 de junio: qué cambia en la factura y dónde queda el escudo

A partir del 1 de junio de 2026, el IVA reducido sobre la electricidad y el gas natural se desactiva y vuelve al 21%. El Ministerio de Economía justifica la decisión con los datos del IPC de abril, que registraron una caída de la luz del 4,3% y del gas del 9,6%. La interpretación oficial: si los precios bajan en mercado, el sostén fiscal sobra. La interpretación que llega a la cocina del consumidor: la factura sube otra vez antes de que termine la primavera.

La medida no llega aislada. El Gobierno mantiene activos varios escudos parciales y abre la puerta a un nuevo paquete si los precios se dan la vuelta en verano. Hay que mirar la letra pequeña, porque la diferencia entre estar protegido y no estarlo se nota a partir del primer recibo de junio.

Qué desaparece y qué se queda

Tres movimientos componen la imagen completa. Sale del esquema fiscal el tipo reducido del IVA aplicado a luz y gas; vuelve al 21% sin transición. Se mantiene el IVA reducido sobre los carburantes, una decisión que el Ministerio justifica por la mayor exposición a la volatilidad del precio del barril. Continúan congelados durante todo 2026 los precios máximos de venta de la bombona de butano y del propano, dos referencias que afectan a casi un millón de hogares con calefacción no eléctrica.

Una factura tipo, antes y después

El impacto exacto depende del consumo y del tipo de tarifa contratada, pero la aritmética es sencilla. Para una factura de electricidad mensual de 70 euros sin impuestos, el IVA reducido al 10% sumaba 7 euros y el total quedaba en 77. Con el IVA al 21%, el mismo recibo pasa a 84,70 euros: 7,70 euros más al mes, unos 92 euros al año por hogar medio sin acceso al bono social. En gas, donde el consumo se concentra entre noviembre y marzo, el efecto se notará sobre todo en el invierno 2026-2027, cuando vuelvan los recibos altos.

Para un hogar acogido al bono social, el cambio es prácticamente neutro: el descuento aplica antes del IVA y la diferencia se diluye en cantidades pequeñas. Para el consumidor de mercado libre, sin embargo, conviene revisar la tarifa contratada antes del 1 de junio. Las comercializadoras suelen reaccionar a movimientos fiscales con campañas comerciales en las semanas previas; merece la pena comparar.

Qué prepara el Gobierno para después

El paquete que estudia el Ministerio para el segundo semestre incluye tres líneas principales. Ayudas directas para sectores vulnerables —vinculadas a renta y composición familiar, en línea con el modelo del cheque social—, mecanismos de compensación para industrias intensivas en energía con riesgo de deslocalización, y la posibilidad de reactivar el IVA reducido si los precios mayoristas vuelven a tensionarse durante el verano. Es decir, el escudo se retira porque los datos lo permiten, pero queda en la trastienda por si la situación cambia.

El equilibrio que busca Hacienda es claro: recuperar ingresos —la rebaja del IVA energético costó al Tesoro varios miles de millones acumulados desde 2022— sin generar un repunte inflacionista que vuelva a presionar al Banco Central Europeo. Si las próximas lecturas del IPC, especialmente la de junio, mantienen la senda a la baja, la operación habrá funcionado. Si rebota, la presión política para reactivar parte del escudo será inmediata.

Qué vigilar este mes

Tres referencias para el consumidor con margen para reaccionar. El precio del mercado mayorista eléctrico, que las comercializadoras toman como base. La oferta de tarifas indexadas frente a fijas: cuando el mercado baja, los indexados pagan menos; cuando sube, expone. Y la próxima publicación del IPC de mayo, prevista para el 13 de junio: si la caída se modera o se invierte, será la primera señal de que el Gobierno podría tener que reabrir el debate fiscal antes del otoño.

Marina Llorente

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Marina Llorente

Marina Llorente convierte los grandes datos económicos en explicaciones claras: inflación, tipos de interés, deuda, crecimiento y decisiones de los bancos centrales que terminan afectando al día a día.

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