Economía
La tasa de paro cae al 9,87%, mínimo desde 2008, con 22,78 millones de ocupados
La EPA del segundo trimestre de 2026 deja la tasa de paro en el 9,87% y un récord de 22.779.000 ocupados, con el empleo privado por encima de 19 millones y una creación de empleo más lenta.
La tasa de paro en España se situó en el 9,87% al cierre del segundo trimestre de 2026, según la Encuesta de Población Activa publicada el 28 de julio por el Instituto Nacional de Estadística. Es la primera vez que el indicador baja de los dos dígitos desde el primer trimestre de 2008 y supone un retroceso de 0,96 puntos respecto al 10,83% registrado entre enero y marzo. El número de ocupados alcanzó los 22.779.000, un máximo histórico que supera el anterior récord de 22,46 millones del cierre del ejercicio pasado, tras sumar 486.000 personas en el trimestre. El total de parados descendió en 213.300 personas, un 7,87%, hasta 2.495.300. Para las direcciones financieras y de recursos humanos, el dato consolida un mercado laboral tensionado en la parte alta del ciclo, con implicaciones directas sobre costes salariales y capacidad de captación de perfiles.
Un récord con el ritmo de creación de empleo moderándose
La lectura de titular convive con señales de desaceleración. Los 486.000 ocupados adicionales del trimestre quedan por debajo de los 503.000 contabilizados en el mismo periodo de 2025, y la caída del desempleo es la menor para un segundo trimestre desde 2021, cuando el paro descendió en 117.000 personas. En términos interanuales, el empleo creció en 510.200 personas (+2,29%) y el paro se redujo en 57.800 (-2,26%). En el cálculo desestacionalizado, la ocupación avanzó un 0,54% en el trimestre frente al 0,44% del primero, hasta un récord de 22.669.300 ocupados, y se encadena el sexto trimestre consecutivo con un avance interanual superior al medio millón de empleos. El segundo trimestre concentra habitualmente las contrataciones de la campaña de verano, por lo que el componente estacional explica una parte relevante del salto.
El empleo privado supera por primera vez los 19 millones
El impulso vino del sector privado, que ganó 501.600 ocupados hasta los 19.132.100, rebasando por primera vez en la serie histórica la barrera de los 19 millones. El empleo público, en cambio, se redujo en 15.600 personas en el trimestre, hasta 3.646.900, pese a mantener un ascenso interanual de 125.000. El número de asalariados aumentó en 529.200 personas (+2,78%), con el grueso del incremento en contratación indefinida, que sumó 386.900 hasta 16.629.300, frente a los 142.300 asalariados temporales adicionales (+5,06%) hasta 2.956.100. El trabajo por cuenta propia siguió la dirección contraria y perdió 42.900 ocupados. La tasa de temporalidad quedó en el 15,09% del conjunto y en el 12,3% en el sector privado. El empleo a tiempo completo creció en 405.400 personas, hasta 19.662.400, y el parcial en 80.600, hasta 3.116.500.
La hostelería concentra cuatro de cada diez empleos creados
Por ramas, la ocupación aumentó en todos los grandes sectores salvo la agricultura, que perdió 6.200 ocupados. Los servicios lideraron con 394.000 empleos más, seguidos de la construcción, con 60.000, y la industria, con 38.200. El detalle por actividad muestra una concentración muy marcada: la hostelería aportó 192.800 ocupados, el 39,7% de toda la ganancia del trimestre, por delante del comercio, con 47.400. En el lado negativo del trimestre aparecen las actividades sanitarias, con 13.900 ocupados menos, y el transporte, con 9.300 menos. En perspectiva anual el patrón cambia y son las ramas de mayor valor añadido las que tiran del empleo: actividades sanitarias y de servicios sociales sumaron 94.000 ocupados (+4,61%), educación 76.600 (+4,76%), actividades profesionales, científicas y técnicas 70.500 (+5,51%), actividades financieras y de seguros 60.600 (+13,37%) y actividades artísticas y recreativas 43.200 (+9,74%). En sentido inverso, información y comunicaciones perdió 48.400 empleos en los últimos doce meses, un descenso del 5,6%.
Población activa en máximos y brecha con la afiliación
La reducción del paro se produjo con la oferta de trabajo creciendo. La población activa aumentó en 272.700 personas en el trimestre (+1,09%) y en 452.500 en el último año, hasta un récord de 25.274.300, con la tasa de actividad en el 59,29%, cuatro décimas más. Por nacionalidad, la ocupación subió en 246.000 personas entre los españoles, dato que incluye a quienes tienen doble nacionalidad, y en 240.000 entre los extranjeros, un reparto que en términos relativos supone un crecimiento del 1,3% frente al 6,8%. El descenso del paro fue casi idéntico en ambos colectivos: 106.600 y 106.700 personas respectivamente. La EPA sigue arrojando ganancias de empleo en el entorno del medio millón anual frente a incrementos próximos a los 600.000 en los datos de afiliación, una brecha que se estrecha a medida que el proceso de regularización extraordinaria traslada trabajadores desde el empleo informal al formal, ya que la encuesta capta el empleo irregular y los registros administrativos no.
Cataluña lidera y Andalucía sigue en el extremo opuesto
El reparto territorial mantiene la asimetría habitual. Cataluña registró el mayor incremento de empleo del trimestre, con 130.800 ocupados más, y también la mayor caída del paro, con 92.600 desempleados menos. Canarias fue la única comunidad con un descenso relevante de la ocupación, con 25.100 empleos menos, mientras que en términos relativos el mayor avance correspondió a Baleares, con un 18,83% impulsado por la temporada turística. Andalucía sumó 5.400 parados más, el mayor incremento del país. Las tasas extremas las marcan Baleares, con un 6,11%, y Andalucía, con un 14,56%, más de cuatro puntos por encima de la media nacional. En los hogares, los que tienen a todos sus miembros activos en paro se redujeron en 86.500 hasta 764.200, y los que los tienen a todos ocupados crecieron en 228.800 hasta 12.273.700. Para quien planifica plantilla en el segundo semestre, la combinación relevante es doble: un desempleo en mínimos de diecisiete años que endurece la competencia por el talento, y una desaceleración del ritmo de creación de empleo que sugiere que el margen de mejora adicional del indicador se estrecha en torno al 10% estructural.