Finanzas

Letras del Tesoro: cómo comprarlas por tu cuenta

Qué son las Letras del Tesoro, cómo se compran, cómo se calcula su rentabilidad, qué impuestos se pagan y qué riesgos hay si se venden antes del vencimiento.

Jordi Faz ·
Letras del Tesoro: cómo comprarlas por tu cuenta

Las Letras del Tesoro son títulos de deuda pública a corto plazo emitidos por el Estado. Se compran con vencimientos breves, normalmente a 3, 6, 9 o 12 meses, y pueden encajar en perfiles conservadores que buscan una rentabilidad conocida de antemano y un riesgo moderado.

Su funcionamiento es sencillo: el inversor presta dinero al Estado durante un periodo concreto y, al vencimiento, recibe el valor nominal de la Letra. La rentabilidad se obtiene porque estos títulos se emiten al descuento. Es decir, se compran por debajo de su valor nominal y se cobra el nominal completo cuando vencen.

Por ejemplo, si una Letra tiene un valor nominal de 1.000 euros y se compra por 975 euros, al vencimiento el inversor recibe 1.000 euros. La diferencia de 25 euros es el rendimiento bruto de la operación, antes de impuestos y posibles comisiones.

  • Las Letras del Tesoro son deuda pública a corto plazo.
  • Se emiten habitualmente a 3, 6, 9 y 12 meses.
  • El importe nominal mínimo suele ser de 1.000 euros.
  • La rentabilidad se conoce tras la subasta o al comprar en mercado secundario.
  • Si se venden antes del vencimiento, el precio puede subir o bajar.

Qué son las Letras del Tesoro

Las Letras del Tesoro son valores de renta fija emitidos por el Estado para financiarse a corto plazo. A diferencia de otros productos de deuda pública de mayor duración, las Letras tienen vencimientos inferiores o cercanos al año, lo que las convierte en una opción habitual para quienes buscan aparcar dinero durante un periodo limitado.

El inversor no recibe cupones periódicos. La rentabilidad se genera al comprar la Letra por debajo de su valor nominal y cobrar el nominal completo en la fecha de vencimiento. Por eso se dice que son activos emitidos al descuento.

El valor nominal habitual es de 1.000 euros por título. A partir de ahí, las compras suelen hacerse en múltiplos de esa cantidad. Esto significa que no funcionan como una cuenta remunerada en la que se puede ingresar cualquier importe exacto, sino como una inversión en títulos concretos.

Cómo funcionan las subastas de Letras del Tesoro

Las Letras se emiten mediante subastas periódicas. En estas subastas, los inversores presentan sus peticiones y el Tesoro adjudica los títulos según las condiciones de mercado y sus necesidades de financiación.

Existen dos formas habituales de participar: con petición competitiva o no competitiva. En una petición competitiva, el inversor indica el precio o rentabilidad que está dispuesto a aceptar. En una petición no competitiva, acepta el precio medio ponderado que resulte de la subasta, sin fijar una rentabilidad concreta de antemano.

Para un pequeño inversor, la petición no competitiva suele ser la más sencilla, porque evita tener que estimar qué tipo puede salir en la subasta. Aun así, conviene revisar las rentabilidades recientes y el calendario de emisiones antes de ordenar la compra.

El calendario de subastas se publica con antelación. Esto permite saber cuándo se emitirán Letras a 3, 6, 9 o 12 meses y planificar la inversión según el plazo en el que se quiere recuperar el dinero.

Compra directa o mercado secundario

Las Letras pueden adquirirse en el mercado primario, participando en una subasta, o en el mercado secundario, comprando títulos que ya están emitidos y circulan entre inversores.

La compra en subasta sirve para adquirir Letras nuevas. Es una opción útil cuando el inversor puede esperar al calendario oficial y quiere mantener el título hasta vencimiento.

El mercado secundario, en cambio, permite comprar o vender Letras antes de que venzan. Puede ser útil si se quiere invertir fuera del calendario de subastas o si se necesita vender antes del vencimiento. La diferencia es que el precio ya no depende solo de la subasta inicial, sino de las condiciones del mercado en ese momento.

Si los tipos de interés suben después de comprar una Letra, su precio en el mercado secundario puede bajar. Si los tipos bajan, el precio puede subir. Por eso, aunque mantener hasta vencimiento ofrece una rentabilidad más previsible, vender antes puede generar un resultado distinto al esperado.

Ejemplo sencillo de rentabilidad

Supongamos que un inversor compra una Letra a 12 meses con valor nominal de 1.000 euros por un precio de 970 euros. Al vencimiento, recibirá 1.000 euros.

La rentabilidad bruta en euros será de 30 euros. En términos porcentuales sobre el dinero invertido, supone aproximadamente un 3,09% bruto antes de impuestos y comisiones.

Si esa misma Letra se compra a 985 euros, el rendimiento bruto sería de 15 euros, alrededor de un 1,52%. Por eso, en las Letras, el precio de compra es clave: cuanto menor sea el precio pagado respecto al nominal, mayor será la rentabilidad.

En 2023, las Letras del Tesoro llegaron a ofrecer rentabilidades cercanas al 4% en algunas subastas. Posteriormente, las rentabilidades bajaron y volvieron a moverse en el entorno del 2% al 3%, con variaciones según plazo y fecha de emisión. En mayo de 2026, por ejemplo, una subasta situó las Letras a 3 meses en el 2,163% y las de 9 meses en el 2,521%, según datos publicados entonces sobre la adjudicación del Tesoro.

Fiscalidad de las Letras del Tesoro

Los rendimientos de las Letras del Tesoro tributan en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario. La ganancia se calcula, de forma general, por la diferencia entre el importe cobrado al vencimiento o venta y el precio pagado por la Letra.

Al ser activos emitidos al descuento, el rendimiento no llega en forma de cupón periódico. Se materializa al vencimiento o cuando se vende el título. Ese beneficio se integra en la base del ahorro y tributa según los tramos vigentes en cada ejercicio fiscal.

En los últimos ejercicios, los tramos estatales de la base del ahorro han aplicado tipos progresivos: 19% para los primeros 6.000 euros, 21% hasta 50.000 euros, 23% hasta 200.000 euros, 27% hasta 300.000 euros y 28% para importes superiores. Estos porcentajes pueden cambiar, por lo que conviene revisar la normativa fiscal del ejercicio correspondiente.

Comisiones que pueden afectar al resultado

Las comisiones pueden reducir la rentabilidad final, sobre todo cuando se invierten importes pequeños o se opera con frecuencia. Antes de comprar, conviene revisar costes de compra, venta, custodia, mantenimiento o transferencia de efectivo si los hubiera.

Una comisión aparentemente baja puede pesar bastante en una inversión de 1.000 o 2.000 euros. Por ejemplo, si una Letra genera 25 euros brutos y la operación tiene 8 euros de costes totales, la rentabilidad real se reduce de forma notable.

Por eso, antes de comparar Letras con cuentas remuneradas o depósitos, hay que mirar la rentabilidad neta estimada. No basta con fijarse en el tipo de la subasta.

Riesgos de las Letras del Tesoro

Las Letras del Tesoro se consideran un producto de bajo riesgo porque están respaldadas por el Estado. Aun así, bajo riesgo no significa ausencia total de riesgo.

El riesgo más relevante para un pequeño inversor aparece si necesita vender antes del vencimiento. En ese caso, el precio dependerá de las condiciones del mercado. Si los tipos han subido, es posible vender por debajo del precio esperado.

También existe riesgo de reinversión. Si una Letra vence dentro de seis meses y los tipos han bajado, puede que el dinero solo pueda reinvertirse a una rentabilidad inferior. Esto no genera una pérdida directa, pero sí reduce la rentabilidad futura.

Por último, está el coste de oportunidad. Si el dinero queda comprometido en una Letra y aparece una opción más rentable o una necesidad urgente de liquidez, el inversor puede verse limitado hasta el vencimiento.

Letras del Tesoro frente a cuentas remuneradas

Las cuentas remuneradas pueden ser una alternativa para quienes priorizan la liquidez inmediata. Permiten disponer del dinero con más flexibilidad y suelen ser más sencillas de gestionar.

Las Letras, en cambio, pueden ofrecer una rentabilidad conocida para un plazo concreto, pero no permiten retirar una parte del dinero como si fuera una cuenta. Si se necesita liquidez antes del vencimiento, hay que vender el título en el mercado secundario o esperar a que venza.

La elección depende del uso que se quiera dar al dinero. Para un fondo de emergencia, puede tener sentido mantener una parte en cuenta de disponibilidad inmediata y otra parte en Letras con vencimientos cortos y escalonados.

Cómo comprar Letras del Tesoro paso a paso

El proceso puede variar según la vía elegida, pero la lógica general es similar. Primero hay que decidir el importe, el plazo y si se quiere acudir a una subasta o comprar en mercado secundario.

Después, conviene revisar el calendario de subastas y las rentabilidades recientes. Aunque el resultado futuro no se conoce hasta la adjudicación, las subastas anteriores sirven como referencia aproximada.

El siguiente paso es cursar la orden de compra. Si se participa en subasta, habrá que hacerlo antes de la fecha límite fijada. Si se compra en mercado secundario, el precio será el disponible en ese momento.

Una vez comprada la Letra, el inversor puede mantenerla hasta vencimiento o venderla antes. Si la mantiene, recibirá el nominal en la fecha correspondiente. Si la vende, el resultado dependerá del precio de mercado.

  • Definir cuánto dinero se quiere invertir.
  • Elegir el plazo: 3, 6, 9 o 12 meses.
  • Revisar calendario de subastas y rentabilidades recientes.
  • Decidir entre subasta o mercado secundario.
  • Comprobar comisiones antes de cursar la orden.
  • Valorar si se mantendrá hasta vencimiento.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las Letras del Tesoro?
Son títulos de deuda pública a corto plazo emitidos por el Estado. El inversor presta dinero durante un periodo concreto y recibe el valor nominal al vencimiento.
¿Qué plazos tienen?
Las Letras del Tesoro se emiten habitualmente a 3, 6, 9 y 12 meses. El calendario de subastas indica qué plazo se ofrece en cada fecha.
¿Cuál es el importe mínimo?
El nominal habitual es de 1.000 euros por Letra. Las inversiones suelen realizarse en múltiplos de esa cantidad.
¿Cómo se gana dinero con una Letra?
La Letra se compra por debajo de su valor nominal y al vencimiento se cobra el nominal completo. La diferencia entre ambos importes es el rendimiento bruto.
¿Puedo vender antes del vencimiento?
Sí, pero el precio dependerá del mercado. Si los tipos de interés han subido, el precio de venta puede ser inferior al esperado.
¿Qué impuestos se pagan?
El rendimiento tributa en el IRPF como rendimiento del capital mobiliario dentro de la base del ahorro. La tributación exacta depende de los tramos vigentes y de la situación fiscal del contribuyente.
¿Son mejores que una cuenta remunerada?
No siempre. Las Letras pueden ofrecer una rentabilidad concreta para un plazo determinado. Una cuenta remunerada suele dar más liquidez. La mejor opción depende del plazo, la rentabilidad neta, las comisiones y la necesidad de disponer del dinero.