Profesión · Diseño y Arte
Colorista textil
Trabaja en la definición y ajuste del color en tejidos, prendas y colecciones, coordinando muestras, tintes y acabados. Su labor conecta la intención estética con la producción industrial para mantener coherencia visual, calidad del resultado y repetibilidad en series cortas o largas. Suele intervenir junto a diseño, laboratorio y fábrica.
Funciones principales
- Definir gamas cromáticas para tejidos y prendas según colección o encargo.
- Ajustar fórmulas de teñido y acabado hasta lograr el tono objetivo.
- Comparar muestras bajo distintas luces para validar estabilidad y uniformidad.
- Coordinar ensayos con laboratorio, patronaje y producción para repetir resultados.
- Controlar registros de color, referencias y trazabilidad de partidas textiles.
- Revisar desviaciones de tono durante la fabricación y proponer correcciones.
- Asesorar sobre combinaciones cromáticas en función del material y uso final.
Habilidades clave
Formación recomendada
La vía más habitual parte de un grado medio o superior de la familia Textil, Confección y Piel, con especial interés en procesos de ennoblecimiento, control de calidad o diseño textil. También aportan base los estudios de diseño textil, moda o artes aplicadas, junto con práctica en laboratorio y taller. La especialización llega mediante experiencia en empresa, cursos de colorimetría, composición de fibras, tintura y control de tonalidades, con una duración variable entre unas semanas y varios meses.
Salario en España
En España, una referencia habitual sitúa esta profesión entre 22000 y 36000 euros brutos al año. En tramos junior o iniciales, la banda suele concentrarse en tareas de apoyo técnico y control de muestras; con experiencia, aumenta la responsabilidad sobre igualación de color, validación de series y coordinación con producción.