Profesión · Derecho
Abogado penalista
Defiende y asesora en procedimientos penales, tanto en la fase de investigación como en juicio. Trabaja en despachos, servicios de asistencia jurídica y, en algunos casos, como consultor de empresas o particulares. Su función combina análisis técnico, preparación procesal y defensa de derechos en contextos de alta exigencia.
Funciones principales
- Estudiar atestados, diligencias y pruebas para definir la estrategia de defensa.
- Redactar denuncias, querellas, escritos y recursos en sede penal.
- Asistir a declaraciones, vistas y juicios con preparación procesal completa.
- Asesorar a clientes sobre opciones legales, riesgos y pasos del procedimiento.
- Coordinar peritos, documentación y otras pruebas de apoyo al caso.
- Negociar conformidades, acuerdos o soluciones procesales cuando procede.
- Mantener seguimiento del expediente y explicar cada fase con claridad.
Habilidades clave
Formación recomendada
La ruta habitual es el Grado en Derecho, de cuatro años, seguido del Máster de Acceso a la Abogacía y la superación de la prueba habilitante para ejercer. A partir de ahí, un posgrado en Derecho Penal, Criminología o Práctica Procesal Penal ayuda a orientar la especialización. La experiencia en despachos, clínicas jurídicas o asistencia jurídica reforzada, junto con formación continua en enjuiciamiento penal, construye un perfil sólido para esta área.
Salario en España
Un abogado penalista en España suele situarse entre 28000 y 80000 euros brutos anuales. En etapas junior o de comienzo, la remuneración acostumbra a concentrarse en la parte baja; con experiencia, asuntos propios y especialización procesal, puede alcanzar el tramo superior.