Educación
Las escuelas infantiles solo podrán servir un plato precocinado al mes con el nuevo real decreto
El nuevo real decreto limita frituras y precocinados en escuelas infantiles de 0 a 3 años y exige un 70% de producto saludable en las máquinas de vending.
El real decreto de alimentación saludable y sostenible para comedores de colectivos sensibles ha salido este martes del Consejo de Ministros. La norma alcanza a los centros del primer ciclo de Infantil, de cero a tres años, además de hospitales y residencias, y se aplica también a universidades, bibliotecas y museos de titularidad pública. Para el primer ciclo de Infantil supone cerrar el hueco que dejó el real decreto de comedores escolares de 2025, que reguló los menús de los colegios pero no los de esta etapa.
El texto lo ha impulsado el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, el mismo departamento que promovió la norma de comedores escolares.
Un plato precocinado al mes y dos frituras por semana en el primer ciclo de Infantil
Los menús de las escuelas infantiles quedan entre los más restringidos de la norma. Solo podrán incluir un plato precocinado al mes, la misma frecuencia que se aplica a los menores ingresados en hospitales, frente a las tres raciones mensuales permitidas en residencias y en los menús hospitalarios de adultos. Las frituras quedan limitadas a dos raciones por semana. Además, los productos cargados de grasa saturada, azúcar o sal añadida quedan fuera de los menús infantiles.
Los menús que se sirvan deberán contar con la supervisión de profesionales con formación acreditada en nutrición.
El 90% de la fruta servida deberá ser fresca y de temporada
El real decreto endurece también la calidad del producto. La fruta fresca y de temporada tendrá que suponer como mínimo el 90% de la que se sirva, y en hortalizas ese suelo baja al 30%; y como mínimo un 10% deberá proceder de circuitos cortos de distribución. Los menús del día incluirán fruta y hortalizas a diario, ya sea en primeros platos, guarniciones, ensaladas o postres.
La norma fija además una frecuencia mínima para otros grupos de alimentos. Cada semana habrá al menos un plato principal elaborado solo con legumbres u otras proteínas vegetales y dos raciones de pescado como plato principal, alternando blanco y azul. La mitad, como mínimo, del pan, el arroz o la pasta de la oferta semanal tendrá que ser integral.
Al menos un 25% del gasto en alimentos tendrá que ser ecológico
La exigencia con más impacto para las empresas de restauración colectiva que gestionan estos comedores es la de compra. Una cuarta parte, como mínimo, de lo que el centro gaste en comprar alimentos tendrá que ir a producto ecológico.
Las máquinas de vending de los centros afectados ofrecerán un 70% de producto saludable
Fuera del comedor, el decreto regula las máquinas expendedoras de los centros a los que se aplica. El 70% de los alimentos y bebidas que ofrezcan tendrá que ser saludable y ocupar las filas de mayor visibilidad. Se restringen las bebidas azucaradas y las energéticas, y las máquinas de café y otras bebidas calientes servirán por defecto sin azúcar añadido, con un máximo opcional de 5 gramos. Los centros deberán instalar además fuentes de agua potable gratuita bien señalizadas.
La norma entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado, que fijará los plazos de adaptación para centros y contratas de comedor.