Educación
El Gobierno prepara 65 millones en ayudas para la eficiencia energética de las universidades públicas
Transición Ecológica abre a consulta las bases de Innovae Universidad: 65 millones del FNEE, ayudas de hasta 3 millones por proyecto y ahorros mínimos del 60%.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha sacado a audiencia pública el proyecto de orden con las bases reguladoras de Innovae Universidad, una línea de incentivos de 65 millones de euros para mejorar la eficiencia energética y la climatización de universidades y centros públicos de investigación. Junto a las bases se ha publicado el proyecto de resolución de la primera convocatoria. La convocatoria aún no está abierta: lo que se somete a consulta son los dos textos, sobre los que se pueden enviar observaciones hasta el 25 de noviembre.
Subvenciones a fondo perdido de hasta tres millones por proyecto
Los fondos proceden del Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE). Los repartirá el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que depende del ministerio y administra ese fondo, en régimen de concurrencia competitiva y como subvención a fondo perdido para los proyectos con mejor puntuación. Cada actuación deberá tener un coste elegible de al menos un millón de euros, y la ayuda podrá alcanzar como máximo tres millones. Los beneficiarios dispondrán de 24 meses para ejecutar las obras, contados desde la notificación de la concesión a través de la sede electrónica del instituto.
Pueden optar las entidades públicas que tengan la condición de agentes de ejecución del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación conforme a la Ley 14/2011: universidades y organismos o centros de investigación que tengan personalidad jurídica propia. También podrán concurrir las empresas de servicios energéticos.
Ahorros mínimos del 60% en energía primaria para las rehabilitaciones
El programa cubrirá mejoras en edificios e instalaciones, la sustitución del alumbrado exterior, actuaciones que rebajen la demanda de espacios de alto consumo como los laboratorios y sistemas inteligentes que adapten sobre la marcha el suministro y el uso de la energía. La orden prioriza soluciones tecnológicas pioneras y experiencias de demostración que combinen varias tecnologías en condiciones reales de uso.
Las rehabilitaciones profundas de edificios existentes, las que intervengan en la envolvente o en las instalaciones térmicas, tendrán un listón exigente. Tendrán que demostrar que rebajan al menos un 60% el gasto de energía primaria y un 20% el de energía final, y el consumo anual del edificio rehabilitado deberá cubrirse por completo con renovables situadas en el mismo inmueble o cerca de él. La baremación premiará además los proyectos situados, total o parcialmente, en zonas de reto demográfico o de transición justa.
La línea atiende una petición de los rectores de junio
La Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE) ha valorado de forma positiva el programa después de que su presidencia se reuniera con la ministra en la sede del departamento. La CRUE recordó que en junio había pedido que las universidades públicas entraran como beneficiarias en la línea de rehabilitación energética destinada a hospitales, centros de salud, colegios y otros inmuebles públicos de uso educativo y asistencial. Los rectores subrayan que las universidades gestionan un parque amplio de campus y edificios de antigüedad y tipología muy dispares, con necesidades urgentes de adaptación a los estándares actuales de eficiencia.
Según la CRUE, la ministra les trasladó su intención de dar continuidad a la convocatoria en los próximos años. Como antecedente, la conferencia citó el Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP) de 2021, del que también se beneficiaron las universidades públicas.
La convocatoria computará para el objetivo de ahorro de la directiva europea
Esta primera convocatoria se financia con el presupuesto del Plan de Actuación 2026 del FNEE y contribuirá al objetivo de ahorro acumulado de energía final que el artículo 8 de la Directiva (UE) 2023/1791 asigna a España. El ministerio la vincula también a la dimensión de eficiencia energética del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030.