Reportajes

¿En qué invertir en 2023?

  • Alejandro San Nicolás Medina, experto en Economía Digital y docente de la Universidad Internacional de Valencia, reflexiona sobre las mejores inversiones para el próximo año.

El 2022 fue un año complejo para los inversores debido a la gran incertidumbre del contexto económico y político mundial derivada de la guerra en Ucrania o la presión inflacionista. Sin embargo, el inicio del nuevo año plantea la posibilidad de poner en práctica los aprendizajes del ejercicio anterior y buscar nuevas posibilidades en el mercado.

Economía digital y criptoactivos

Alejandro San Nicolás Medina, experto en Economía Digital y docente de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, explica que “el año 2023 va a ser un año interesante a nivel de inversión porque va a ser el primero en el que el valor del bitcoin va a estar lo suficientemente bajo como para volver a considerarlo de alto rendimiento”.

En este sentido, vaticina que las apuestas para este año serán volver a comprar BTC y dentro de la economía cripto, vigilar proyectos que estén cerca de generar valor agregado a la economía tradicional. “Habrá que apostar por invertir en juegos que tengan componente de gambling, como puede ser CyberTitans de Litlab Games o algunas de las incursiones que ya se están viendo desde el mundo de los esports, como el proyecto de TeamQueso”, destaca el experto.

Respecto a otros activos comenta que “habrá proyectos interesantes como los nuevos formatos de Metaverso y las nuevas utilizaciones y usos de NFT que puede hacer poseer los mismos de rendimientos”.

Inversiones tradicionales

“En la economía tradicional, habrá que ver la evolución del sector inmobiliario y la probable bajada de precios de algunos inmuebles, por lo que invertir en bienes raíces, sobre todo en lugares de alta demanda, como son las ciudades icónicas o los países en desarrollo, puede ser positivo”, subraya el experto de VIU.

Asimismo, remarca que “los inversores tendrán que estar atentos a la evolución de dos sectores: las energías renovables, como economía ya consolidada, y alguna tecnología radical que pueda irrumpir dentro de los mercados, por ejemplo, aplicaciones de inteligencia artificial”.