Finanzas

Comprar una vivienda para reformar: cómo plantear la financiación de compra y obras

El presupuesto de compra y el de reforma no son el mismo dinero. Cómo separarlos, estimar la obra y valorar cómo financiar el conjunto sin quedarse corto.

Jordi Faz ·
Comprar una vivienda para reformar: cómo plantear la financiación de compra y obras

Para comprar una vivienda para reformar necesitas comprobar dos cosas: que puedes financiar el conjunto de la operación y que tendrás dinero disponible cuando corresponda pagar cada parte. Una hipoteca suficiente para comprar no resuelve automáticamente el coste de las obras, y un presupuesto de reforma asumible puede resultar inviable si exige anticipos que todavía no puedes abonar.

El punto de partida es separar compra, reforma y reserva. Después podrás valorar qué parte cubrir con ahorro, qué financiación está realmente aprobada y qué trabajos pueden esperar. Esta guía se refiere a una compra en España; los permisos, los tributos y las condiciones de financiación deben comprobarse para la vivienda y el contrato concretos.

Antes de calcular el préstamo, identifica qué necesita la vivienda

Una visita permite apreciar acabados, pero no siempre revela humedades de origen estructural, instalaciones insuficientes o intervenciones anteriores mal ejecutadas. Antes de comprometer una cantidad importante, encarga al técnico competente una revisión acorde con el estado del inmueble y con la transformación que pretendes hacer.

Hay una diferencia económica entre renovar pintura y suelos, sustituir instalaciones o cambiar una distribución que afecta a elementos estructurales. También importa si podrás vivir en la casa durante las obras. Una vivienda barata puede exigir un desembolso inmediato elevado antes de resultar utilizable.

  • Comprueba la viabilidad de la reforma: no des por hecho que podrás eliminar paredes, modificar fachadas o trasladar cualquier instalación.
  • Consulta los trámites aplicables: el ayuntamiento y, cuando corresponda, la comunidad de propietarios condicionan el alcance y el calendario.
  • Distingue necesidad y preferencia: separa los trabajos imprescindibles de las mejoras que admiten otra fase.
  • Revisa las zonas comunes: una obra prevista en el edificio puede añadir un desembolso diferente al de tu reforma interior.

Construye un presupuesto que incluya todos los desembolsos

El precio anunciado y el presupuesto del constructor solo son dos partidas. Para conocer los recursos necesarios conviene reunirlas en una hoja común, indicando si cada importe es firme, estimado o todavía desconocido.

BloqueQué debes incorporarComprobación necesaria
CompraPrecio y gastos e impuestos de adquisiciónTerritorio, tipo de transmisión y financiación aprobada
Obra contratadaTrabajos, materiales, instalaciones y retirada de residuosMediciones, calidades, exclusiones e impuestos incluidos
Servicios y trámitesTécnicos, permisos y otros conceptos aplicablesQué está dentro del presupuesto de obra y qué se paga aparte
TransiciónAlojamiento temporal, mudanza y posibles almacenajesDuración prevista y coste de una prórroga
Imprevistos de obraMargen para incidencias razonablemente posiblesEstado del inmueble y partidas menos definidas
Reserva personalDinero que conservarás para necesidades del hogarQue no esté comprometido simultáneamente en la reforma

El margen para imprevistos y la reserva personal cumplen funciones distintas. El primero absorbe incidencias de obra; la segunda evita que cualquier problema de ingresos o gasto doméstico obligue a pedir otro crédito. Ambos son recursos que debes prever, aunque no constituyan un coste ya realizado.

Revisa el IVA antes de aceptar una cifra final

En el territorio donde se aplica el IVA, el tipo general de las obras de renovación y reparación es el 21 %. La Agencia Tributaria explica los requisitos del tipo reducido del 10 %: entre otros, uso particular por una persona física, al menos dos años desde la construcción o rehabilitación y materiales aportados cuyo coste no exceda del 40 % de la base imponible. Existen particularidades según el destinatario y la operación.

No apliques el tipo reducido solo porque reformes una vivienda. Solicita un presupuesto con el tratamiento fiscal identificado. Canarias, Ceuta y Melilla tienen regímenes de imposición indirecta distintos del IVA.

Qué opciones permiten combinar compra y reforma

La combinación depende del ahorro disponible, de la capacidad de pago y de la financiación que se ofrezca para ese inmueble. No existe un derecho automático a añadir el presupuesto de obras a la hipoteca.

  • Hipoteca para comprar y ahorro para reformar. Facilita identificar el coste de cada bloque, pero debes conservar suficiente efectivo después de la escritura.
  • Financiación que contemple compra y obras. Si te la ofrecen, comprueba el importe, las condiciones y el momento de disposición de cada parte. La aprobación debe corresponder a la operación completa.
  • Hipoteca y préstamo separado para la reforma. Hay que analizar la suma de ambas cuotas, sus plazos y sus costes. El segundo préstamo también consume capacidad de pago.
  • Reforma por fases. Puede reducir la necesidad inmediata de financiación si el inmueble permite posponer trabajos. Conviene calcular posibles duplicidades de mano de obra y las molestias de intervenir dos veces.

La Ley 5/2019, en sus artículos 11 y 13, regula la evaluación de solvencia y la tasación en los préstamos incluidos en su ámbito. Una expectativa de revalorización tras la reforma no sustituye la capacidad de devolver el dinero.

Pregunta qué valor se utiliza para estudiar la operación y qué documentación se necesita. No sumes por tu cuenta el coste de las obras al valor de tasación: gastar 40.000 euros no implica que el inmueble aumente su valor exactamente en esa cantidad.

Ejemplo: cuánto dinero propio exige comprar y reformar

Este ejemplo hipotético sirve para ordenar cifras; sus importes no representan porcentajes fiscales ni requisitos de concesión. Una persona compra por 210.000 euros y dispone de una hipoteca aprobada de 168.000 euros.

Necesidad de recursos propiosImporte
Parte del precio no cubierta por la hipoteca42.000 €
Impuestos y demás gastos de compra y financiación22.000 €
Reforma presupuestada, con impuestos42.000 €
Servicios técnicos y trámites no incluidos7.500 €
Alojamiento y mudanza3.500 €
Margen para incidencias de obra6.000 €
Reserva personal que se quiere conservar15.000 €
Total de recursos propios previstos138.000 €

Con 90.000 euros ahorrados, faltan 48.000 euros para ejecutar este plan conservando la reserva. Un préstamo adicional de 30.000 euros dejaría todavía una diferencia de 18.000 euros, además de introducir una nueva cuota.

La decisión pendiente es concreta: reducir el precio o el alcance de los trabajos, aportar otros recursos o replantear la compra. No basta con que la cuota hipotecaria resulte cómoda. Tampoco conviene eliminar del cálculo los imprevistos para hacer que las cifras encajen.

Una cuota menor puede esconder un coste total mayor

El plazo cambia mucho el resultado. Supongamos, de manera puramente ilustrativa, que se financian 30.000 euros con cuotas mensuales constantes, interés fijo y sin comisiones ni otros gastos:

  • A un TIN del 7 % durante cinco años, la cuota aproximada sería de 594,04 euros y los intereses sumarían unos 5.642,16 euros.
  • A un TIN del 3,5 % durante veinticinco años, la cuota aproximada sería de 150,19 euros y los intereses sumarían unos 15.056,12 euros.

Son cálculos propios con amortización francesa y cifras redondeadas, no ofertas disponibles. El segundo supuesto alivia el pago mensual, pero mantiene la deuda mucho más tiempo. Si una propuesta incorpora la reforma a una hipoteca, compara también los gastos, las garantías y la TAE de las alternativas reales.

El simulador del Banco de España explica el funcionamiento de las cuotas constantes y permite explorar cambios de cuota o plazo. La comparación debe partir del dinero efectivamente recibido y del calendario de devolución.

Coordina los pagos de la obra con la disponibilidad del dinero

Prepara un calendario con señal de compra, escritura, anticipos, pagos por avance y liquidación final. Una financiación aprobada puede tener condiciones de disposición: comprueba si el dinero se entrega de una vez o después de acreditar determinados trabajos.

Por ejemplo, si el contrato exige anticipar un 20 % de una obra de 42.000 euros, necesitas 8.400 euros al inicio. Si la financiación correspondiente se libera después de justificar trabajos ejecutados, tendrás que cubrir previamente ese anticipo con recursos disponibles.

Antes de contratar, deja por escrito el alcance, el calendario, los criterios de aceptación y cómo se aprueban los cambios. Actualiza el presupuesto cuando aparezca un trabajo adicional: debe constar su precio y su efecto sobre el plazo antes de asumirlo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo pedir financiación por todo el coste de las obras?
Puedes plantearlo al financiador, pero la cantidad aprobada depende del estudio de la operación y de sus condiciones. Incluso si cubre la obra contratada, puede dejar fuera técnicos, trámites, alojamiento o incidencias. Comprueba también cuándo recibirás cada importe.
¿Cómo comparo una vivienda para reformar con otra ya terminada?
Suma precio, adquisición, trabajos necesarios, transición y coste de financiación en ambas opciones. Añade el dinero que necesitas conservar y las incertidumbres de ejecución. Una diferencia favorable en el precio anunciado puede desaparecer al incluir esos conceptos.
¿Debo descontar del presupuesto una ayuda para rehabilitar?
Trátala por separado hasta comprobar requisitos, compatibilidades, resolución y calendario de pago. Una ayuda que se cobre después no paga un anticipo de hoy. El plan debe explicar cómo se financia ese intervalo y qué ocurre si finalmente se concede menos de lo esperado.
¿Qué pasa si la reforma se encarece después de comprar?
Revisa primero el alcance contratado, la causa del incremento y el margen previsto. Valora aplazar mejoras prescindibles antes de añadir deuda. Un crédito nuevo exigirá otra evaluación y puede elevar demasiado los pagos mensuales; no debe ser la única respuesta prevista ante cualquier desviación.