Reportajes

Habilidades Softskills

Los últimos avances tecnológicos y las consecuencias extremas que ha supuesto la pandemia COVID han supuesto un importante cambio a la hora de atraer y retener talento en las plantillas.

Hasta la fecha, los empresarios contrataban a personas basándose en su formación reglada, experiencia y en cómo se presentaban durante el proceso de entrevista, sin valorar mucho sus habilidades sociales o capacidades directivas.

Las habilidades softskill, blandas o interpersonales son aquellas que van más allá de las habilidades técnicas y medibles, y que hacen referencia a las habilidades sociales, de liderazgo, de comunicación y de resolución de problemas, entre otras.

Las habilidades blandas, que se basan más en la personalidad del trabajador, se pueden entrenar y mejorar. Es importante que las empresas las tengan en cuenta en sus planes de formación continua, y más concretamente en la formación bonificada.

A través de cursos, no muy largos, se puede conseguir la mejora de estas habilidades. Estos cursos se centra en la posibilidad de mejorar la gestión de grupos de trabajo y en el liderazgo, también en aspectos comunicativos.

Estas acciones formativas de carácter tripartito se centra en estar abierto a los comentarios, ya que se puede mejorar con las críticas constructivas y utilizar esa información para ser más productivos en el puesto de trabajo, incluidas las habilidades sociales.

La clave es mejorar y aprender, donde la formación que planifique la empresa es fundamental para el éxito. Existen cursos bonificados que nos puede ayudar, a través de instituciones públicas como FUNDAE, aquí para ver estos cursos.

Uno de los aspectos que se trabaja con FUNDAE es la comunicación eficaz con las siguientes finalidades:

  • Aprovechar las oportunidades que se tengan para establecer relaciones con quien te rodean.
  • Establecer comunicación por diferentes canales, bien cara a cara, bien a través del correo electrónico, bien en las presentaciones ante un grupo.
  • Dado que casi todos los métodos de comunicación son diferentes, es importante que te comuniques por varios medios para que tus habilidades de comunicación sean lo más completas.

En la formación de las habilidades blandas se hace hincapié en el trabajo en equipo y en las relaciones que se establece con empleados y gerentes. Se puede fomentar este tipo de relaciones fuera del ambiente de oficina,  es una buena manera de poder conectar con ellos a nivel personal.

Otro de los aspectos que se suelen trabajar con las softskills es “salir de la zona de confort”, que supone enfrentarse a retos nuevos. En el entorno empresarial es frecuente encontrarse con contratiempos, pero también es probable que encuentre muchos éxitos. En cualquiera de los casos, lo importante es que se aprenda de ellos.

Lo que te incomoda es lo que te hacer crecer.

En las habilidades blandas también se trabaja la observación. Observar la forma en que los demás completan una tarea. Es importante estar abierto a aprender de los demás, ya que todo el mundo llega al trabajo con su propio conjunto de habilidades duras y blandas. Podemos aprender y crecer analizando cómo otros compañeros realizan las tareas.

Los conflictos en el trabajo, es decir, su gestión puede constituir una de las softskills más potentes.

Cuando surge un conflicto, existen formas alternativas de resolverlo para poder continuar la relación con los compañeros de trabajo, aprender unos de otros y seguir siendo productivos como equipo. Todos los miembros de la organización se benefician de un entorno de trabajo colaborativo, y el trabajador puede mostrar sus habilidades como jugador de equipo y capacidades de líder.

La mejor manera para aprender a ser líder es ejercer como tal, y esta es una de las habilidades más valoradas, requiere un aprendizaje y formación, pero sin duda la práctica hace al maestro.

Para mejorar las habilidades el trabajador debe considerar la posibilidad de asumir un papel de liderazgo real. Puede hablar con su jefe o supervisor sobre sus intereses, averiguar si hay alguna oportunidad de liderar un proyecto o grupo, o incluso ser mentor de otra persona que tenga menos experiencia.

Por último, la gestión del tiempo es una sólida habilidad que hay que tener y una gran manera de mejorarla es llegar al trabajo a tiempo.

Cumplir con un horario puede darle la capacidad de cumplir con los objetivos, terminar el trabajo a tiempo y mantenerse organizado, todo ello conduce a una mayor productividad y pueden ayudar a destacar entre los compañeros.