Educación

La gran caída de alumnos que ya está cambiando la escuela

EL PAÍS | El proceso ya ha empezado por los cursos inferiores e irá a más. En 10 años, las clases del segundo ciclo de infantil, que son los primeros cursos que suele haber en una escuela pública, habrán perdido el 20% de alumnado. En dos décadas, el avance la onda demográfica habrá hecho perder casi uno de cada cuatro alumnos (23,4) a la enseñanza obligatoria, según la previsión del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la Universidad Autónoma de Barcelona, basada en datos del Instituto Nacional de Estadística. Una reducción que provocará grandes cambios.

Las previsiones más pesimistas contemplan cierres de aulas y centros educativos, tiempos difíciles para los docentes y un recrudecimiento de la tensión entre las redes educativas pública y concertada que, según algunos expertos, ya ha asomado en las recientes movilizaciones contra la ley Celaá. Los planteamientos más positivos defienden la caída de alumnos como una oportunidad de oro para, sin necesidad de elevar el presupuesto público, aumentar la calidad de la educación, rebajando ratios de alumnos por aula (como ya ha pasado en buena parte del sistema por la pandemia), potenciando los programas de refuerzo o introduciendo a dos profesores por clase. Y si ello no es suficiente para absorber el descenso de estudiantes, añaden, la cascada de jubilaciones que se espera en una plantilla de profesores envejecida mitigará el ajuste.