Educación

El gran reto de la ‘ley Celaá’: bajar la curva de repetidores

EL PAÍS. La trayectoria educativa de Luis pendió de un hilo hacia el final de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), cuando estuvo a punto de repetir. Ya le había ocurrido en el último curso de Primaria, y lo llevó muy mal. “Fue una faena, como un castigo, porque te separan de tus compañeros y te hacen empezar de cero con gente que tiene un año menos”, recuerda. En su instituto del Madrid, sin embargo, le permitieron promocionar. Y después de ciertas dudas sobre qué camino tomar se decantó por Formación Profesional con la idea de acabar estudiando una carrera. “Me metí en el grado medio y lo saqué todo bastante bien. Después empecé el superior, ahora estoy en el último curso y en septiembre me gustaría empezar Enfermería”, cuenta Luis, que pide que no se publique su apellido. La mayor parte de los chavales obligados a volver a estudiar el mismo curso, señalan los expertos, lo vive como un estigma.

SEGUIR LEYENDO